En más de una ocasión, alguien ha pensado que llevar al Guerrero del Antifaz a la gran pantalla sería una buena idea. En enero de 1980, la productora cinematográfica Globe Fims se puso en contacto con mi padre para que éste autorizara la realización de una película sobre "El Guerrero del Antifaz". Viajó a Madrid donde firmó un contrato con la productora. Manuel Gago regresó a Valencia con un modesto cheque de 250.000 pesetas, que constituía un anticipo sobre lo que habría de ser la suma total del porcentaje de taquilla que correspondiese al autor del personaje una vez que la película hubiera sido puesta en cartelera. Regresó a Valencia, donde le esperaba una desagradable llamada telefónica realizada por uno de los seres más desagradables que se cruzó en su vida: el gerente de la Editorial Valenciana, quien le dijo a mi padre que no podía autorizar ninguna película del Guerrero del Antifaz, pues él tenía el personaje registrado en la oficina de Patentes y Marcas desde 1946. Sí, de nuevo aquella usurpación, LA USURPACIÓN DE SUS DERECHOS DE AUTOR, que aún sabiendo el editor que era una usurpación, una acción ilegal, quiso hacer valer sus "derechos" derivados de la misma. Mi padre, que se encontraba trabajando pará ese editor mediante las "Nuevas Aventuras del Guerrero del Antifaz", se encontró una vez más atado por sus circunstancias económicas, ya que el trabajo sobrehumano como promotor de ventas que realizaba para Editorial Maga no estaba bien remunerado, y de nuevo el dibujante más productivo y peor pagado de España había tenido que aceptar dibujar de nuevo"El Guerrero del Antifaz". Este lamentable episodio ocurrió, como he dicho antes, en enero. El 29 de diciembre de ese mismo año falleció mi padre, mientras se hallaba dibujando el número 111 de las "Nuevas Aventuras del Guerrero del Antifaz", que quedaron inacabadas. En 1987, apareció en el periódico "Las Provincias", de Valencia, la noticia de que el conocido actor español Pepe Sancho iba a interpretar en la gran pantalla al Guerrero del Antifaz, "personaje creado por Eduardo Vañó", decía el mismo actor en una entrevista para ese diario. Escribí inmediatamente a "Las Provincias", y a los dos días el proyecto estaba cancelado. Así que el autor de "El Guerrero del Antifaz" fue Eduardo Vañó. ¡Qué pandilla de tiparracos esos usrpadores de derechos! Nada pudieron hacer con respecto a esa película, ni a ninguna otra, porque en realidad una patente ilegal no da ningún derecho a nada, excepto a ir a la cárcel o tener que indemnizar con cantidaes millonarias. Pero no en España, desde luego... En la actualidad, existe un gran proyecto cinematográfico para llevar a la gran pantalla, definitivamente, al Guerrero del Antifaz, con un excelente guión. Esperemos verlo pronto.